Anoche cenamos con Eduardo y Paula, y llegamos a casa a la una. Los chicos tomaron una mamadera cada uno, y nos acostamos cada uno en su cama. Esta mañana nos despertamos a las ocho y cuarto. Entre medio, nada. ¡Osea que dormimos como siete horas de corrido!
Salvo Lore, que se despertó para ir al baño, la ridícula :)

Comments