Bueno, a los especialistas del corazón no hay que creerles más que de las cosas del corazón. Fuimos a ver a Ochoa, y resulta que Pedro no tiene ascitis. Además aparentemente el tamaño de Joaquín no es significativamente más chico que el de Pedro, y a Pedro le falta un poco de líquido amniótico; todo esto vuelve a apuntar a la transferencia feto-fetal, cosa por la cual vamos a hacernos una ecografía doppler completa (midiendo flujos en todas las arterias principales, y en los cordones); el miércoles nos podrían estar diciendo por teléfono desde BsAs los resultados del parvovirus, con lo cual ya podríamos tomar alguna decisión... de algo... no sé.

Una masa Ochoa, btw. Y Gomez Balangione también.